El empapelado ha sido uno de los tipos de revestimientos para interiores más populares en las décadas del 60 y 70.

Algunas de las razones por las que todavía hoy se lo usa es por su practicidad, variedad de diseños y que puede quitarse fácil.
Sin embargo, el empapelado presenta muchas desventajas:
- No permiten que la pared respire.
- Si tenés humedad, es probable que el papel se despegue o se deteriore.
- Colocarlo correctamente puede ser muy complicado, sobre todo si el diseño es complejo.
- Suelen ser costosos.
Un revestimiento no solo debe ser decorativo, también tiene que aportar un plus de protección a la pared.
Por ese motivo los revestimientos acrílicos texturados hoy se han convertido en el revestimiento por excelencia.
- Se puede adaptar y aplicar sobre todo tipo de superficies.
- No solo disimula imperfecciones, sino que cumple la función de revoque fino, enduido y pintura, todo en uno.
- Es impermeable, previniendo la aparición de hongos o manchas de humedad.
- Es fácil de aplicar y lleva poco tiempo de mano de obra.
- Su acabado es único, ofreciendo texturas que dan más personalidad a las paredes.
- Las texturas son parte de las principales tendencias en decoración.
- Son resistentes y muy duraderos
Y si queremos cambiar de color o de textura podemos hacerlo (utilizando una base niveladora).
Esperamos que esta información te sea de ayuda a la hora de aconsejar a tus clientes, para que tomen la mejor decisión al momento de renovar.
Si querés seguir aprendiendo y participando de actividades pensadas para aplicadores, te invitamos a sumarte al Grupo de Aplicadores Revear.

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